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Las Palmas de Gran Canaria 1549 Un puerto atlántico rumbo al Nuevo Mundo


Este extraordinario grabado antiguo, publicado en 1633, forma parte de una importante obra alemana del siglo XVII dedicada a las grandes rutas marítimas y a los viajes oceánicos hacia el Nuevo Mundo. Fue realizado por un maestro grabador del ámbito germánico, vinculado al círculo de Matthäus Merian el Viejo, uno de los grandes referentes del grabado europeo por su precisión documental y su extraordinaria calidad artística.

La escena representa el puerto de Las Palmas de Gran Canaria en el año 1549, en plena segunda mitad del siglo XVI, cuando la ciudad se había consolidado como una escala esencial en las rutas atlánticas. Desde este puerto, las naves españolas y portuguesas se abastecían, reparaban daños y esperaban condiciones favorables antes de emprender la travesía definitiva hacia América.

El grabado es un auténtico documento histórico, ya que muestra con gran fidelidad la vida cotidiana del puerto: carabelas y grandes navíos fondeados, barcas menores transportando personas y mercancías, marineros, comerciantes y habitantes locales. Se aprecia claramente cómo se vestía en la época, así como el urbanismo y la arquitectura de la ciudad, con sus murallas, torres defensivas y edificaciones que se integran en un paisaje urbano abierto al mar. Al fondo, el entorno natural y el cielo contribuyen a crear una escena llena de profundidad y dinamismo.

El texto original en alemán que acompaña al grabado relata un viaje marítimo desde Palma hacia Cabo Verde y las Indias, mencionando la escala en las islas Canarias como punto clave de refugio y avituallamiento. Se describen tormentas, fuertes vientos, peligros en alta mar y la necesidad de buscar puerto seguro, lo que subraya la importancia estratégica de Las Palmas dentro del sistema de navegación atlántica del siglo XVI.

Desde el punto de vista artístico, el grabado destaca por la belleza y equilibrio de su composición. Las carabelas, las embarcaciones menores, las murallas de la ciudad y las figuras humanas se disponen de forma armónica, creando una imagen rica en detalles y de gran fuerza visual. El tratamiento del mar y del cielo, junto con la precisión del dibujo, convierten esta obra en una pieza de gran calidad estética, además de su incuestionable valor histórico.

El grabado se conserva insertado en su hoja original, que mide 37 cm x 23,5 cm, con una imagen grabada de 21 cm x 23,5 cm, lo que realza aún más su interés para coleccionistas. Se trata de un grabado en cobre del siglo XVII, en excelente estado de conservación para su antigüedad.

Esta pieza no es solo una obra de arte, sino un testimonio visual único del pasado atlántico de Canarias, del papel fundamental de Las Palmas como puente entre Europa y América y de la intensa actividad marítima que definió la historia de las islas. En Grabados Antiguos Lanzarote ofrecemos obras con historia, belleza y autenticidad, y este grabado es, sin duda, un magnífico ejemplo de ello.

 
 
 

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